Egipto presenta una gran estatua de Ramsés II recién restaurada

La figura, de 11 metros de altura y 75 toneladas de peso, fue hallada en 57 trozos

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Una gran estatua de granito del faraón Ramsés II, que estaba destruida en 57 trozos, vuelve desde este miércoles a adornar el templo de Luxor, en Egipto. La talla ha sido restaurada para volver a ser una sola pieza de 11 metros de altura y 75 toneladas de peso.  Ramsés II fue el más poderoso y reconocido de los ancianos faraones. Reinó hace más de 3.000 años y se le conoce también como Ramsés el Grande o como Ozymandias. Lideró numerosas expediciones para expandir el imperio egipcio hacia el norte hasta Siria, y hacia el sur a Nubia, en la frontera con Sudán.

Noticia completa aquí: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/20/actualidad/1492693574_006289.html

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Carta abierta para el buen docente. Crítica desde una doble perspectiva.

“Haciendo memoria, echando la vista atrás, pocos han sido los docentes que realmente han aportado algo en mi vida. En primaria, una maestra recuerdo vagamente…”

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Reflexión personal sobre la transcendencia en la vida de los alumnos de un buen docente:

Una vez más, la profesora Claudia Möller sacude nuestras carreras académicas, las de sus antiguos alumnos, con una bocanada de aire atrevido, puro e insólito, tal como es ella. Ahora cuenta con nosotros para que reflexionemos sobre su aportación como profesora y como persona, caracteres indisociables en ella, pues el don de la docencia y la oratoria se funden sobre su persona conformando un aurea conjunta. ¡Ardua tarea la que Claudia nos encomienda! Más bien digna de una Penélope, la cual teje su propio tapiz interminable mientras espera el regreso de Odiseo, que de unos simples pupilos.

Haciendo memoria, echando la vista atrás, pocos han sido los docentes que realmente han aportado algo en mi vida. En primaria, una maestra recuerdo vagamente, la cual a veces confundíamos y llamábamos “mamá”. En Bachillerato, una filósofa extrovertida hacía nuestras jornadas más amenas que el resto de apáticos profesores, los cuales nos transmitían a los alumnos con sus agotadas miradas no sólo el carácter agrio de esta profesión, sino también la desmotivación y la amargura de quien lleva años dedicándose a un oficio al que nunca debía haberse dedicado. No pretendo hacer aquí una crítica de lo que este tipo de docentes frustrados suponen  al sistema educativo hoy en día, y de lo suponían en antaño, cuando la letra con sangre entraba. No pretendo hacer aquí un reclamo de la voz silenciada de aquellos alumnos adoctrinados durante la época de la dictadura, simplemente, me limitaré a resaltar lo que un buen docente puede aportar en la vida de un alumno y en la carrera profesional de este.

En la Universidad ocurre como en el resto de niveles educativos, encuentras profesores que intentan frustrar tu originalidad y tu potencial, y encuentras profesores que impulsan en sus alumnos el efecto contrario, siendo estos últimos los menos abundantes. Recuerdo perfectamente cuando la profesora Claudia Möller consiguió captar mi atención en una de sus clases, a las cuales asistía con el mismo escaso entusiasmo que al resto de materias. Una tarde, aprovechando que los profesores hablaban y hablaban y hablaban mientras los alumnos parecía que no pintábamos nada en el aula, me dedicaba a pensar cuál sería mi próximo proyecto de investigación histórica, de qué trataría, como lo enfocaría, y si ganaría algún premio. Estando yo entretenida en estos menesteres con mi mente evadida de un aula fría y prácticamente vacía, la profesora Claudia alzó su brazo, y con los ojos resplandecientes, nos enseñó a los cuatro gatos que allí estábamos sentados viendo pasar el día, un carnet de acceso directo al archivo del Vaticano. ¡No me lo podía creer! Jamás pensé tener la oportunidad de relacionarme con una persona de tan magnitud profesional.

Si bien es cierto que la energía con la que Claudia entraba en el aula, sus buenas tardes tan agradables, y la interacción que intentaba fomentar con un grupo de alumnos desanimados ya le hacía destacar por encima del resto de profesores que teníamos, la apatía con la que yo acudía cada día al máster no me había permitido ver desde el minuto uno la valía de esta profesora. Aún hoy en día, continúo enterándome de los triunfos profesionales que Claudia tuvo también en el pasado, puesto que ella no es la típica docente que acude al aula para presumir de su trayectoria académica.

Retomando al momento en que Claudia captó mi atención por primera vez en una de sus iniciales clases, he de decir que, tras comprobar sujetando ese carnet con mis propias manos que lo que nos estaba contando era cierto, sabía que ella sería mi tutora para realizar el TFM. Nunca antes había oído hablar de ella, pues yo procedía de otra facultad, no sabía ni siquiera que era historiadora, pero una cosa tenía clara: tenía que ser mi directora del TFM. Al día siguiente conseguí mi primera tutoría.

No me lo podía creer, por segunda vez en los siete años que llevaba estudiando en la universidad encontraba una profesora que se interesaba por mis ideas y me hacía sentir que realmente era buena en lo que escribía. Y lo cierto es que cuando sientes que un docente se interesa por ti, trabajas aunque sea por no defraudarle. Esa es la historia académica de mi vida, ahora no, porque ya soy algo mayor, pero desde siempre estudiaba por no disgustar a mis padres, o por no defraudar a algún profesor que me ponía de ejemplo o esperaba que sacase una buena nota en el examen. Cuando tuve la oportunidad de dar clase en un instituto por primera vez, comprobé que los alumnos que normalmente suspendía o repetían, si veían que yo me preocupaba por ellos, estudiaban mi asignatura y aprobaban hasta con nota. Es complejo esto de la docencia, y Claudia lo sabe muy bien.

La energía y el entusiasmo que ella transmite en el aulario, hace que sea más llevadera la carga que supone sacar un curso adelante. Si algo recuerdo aburrido de sus clases, era que, aunque nos ponía videos muy interesantes, yo aprovechaba esos minutos para cerrar algo los ojos, las clases eran por la tarde, y un descansito venía muy bien. Cuando se encendía la luz, su activa sonrisa te despertaba de un sobresalto. Debido a que el máster que realicé fue un poco caótico, Claudia únicamente pudo compartir con nosotros cuatro o cinco clases, pero yo sabía que esta profesora valía, que era la mejor, y que mi TFM sería un éxito con ella. Aquí comenzaba realmente mi andadura junto a Claudia.

Sabía que me gustaba la investigación, porque de buenas a primeras un día me presenté sola, incauta de mí, en el archivo histórico provincial de Cáceres, a ver de qué iba aquello de leer papeles con olor a vino de reserva. He de decir, que de aquella andadura salió ese trabajo de investigación que en mi mente organizaba mientras los profesores del máster hablaban y hablaban y hablaban… pero nunca imaginé que me llegase a gustar tanto investigar hasta que comencé a trabajar con Claudia. Yo creo que conectamos muy bien desde le principio, no había mucha gente de historia en aquel lugar, y a veces ocurre con las personas que, o te caen muy bien o te caen muy mal, así sin que ocurra nada, y Claudia es de las que te caen bien. Comenzamos a escribir el TFM y yo estaba en vena, no podía parar de estudiar el tema, todo el día libros para un lado y libros para el otro, pero quiero dejar muy claro, que Claudia trabajó tanto o más que yo. Era increíble, nunca había visto una profesora que se implicase tanto en un trabajo fin de máster. El año anterior a ese curso estudié el máster de formación del profesorado, y en la defensa de ese TFM obtuve por nota un 9.3 por culpa de mi tutor, lo digo alto y claro, por vagancia de mi tutor. El cual el día antes de mi defensa este profesor vio mi trabajo por primera vez, así por encima, como aquello que ojeas el periódico, pues igual. Pero Claudia era diferente, el mismo día que yo le mandaba lo que llevaba escrito sobre el tema ella me lo devolvía con correcciones y hasta con nuevas ideas. Desde aquellos momentos sabía que Claudia era una vikinga de la historia, una amazona, de esas que luchan y trabajan duro a contracorriente de todo, de esas que tienen algo imprescindible en este oficio: vocación. Sería mi mentora.

Algo se me quedará en el tintero, a veces pienso que mi memoria comienza a desvariar de tanto leer, como le pasaba a Don Quijote, aquel hidalgo que se inventaba pasiones sólo para ejercitarse.

Beatriz Maestro.

¡Hemos superado las 10.000 visitas!

Gracias a todos los visitantes que siguen este blog a diario, pues gracias a vosotros en tan solo siete meses hay más de 10.000 visitas. Saludos a todos los seguidores de EEUU, Canadá, Argentina, México, Bolivia, Alemania, Brasil, Australia… y demás países que se interesan por la historia, la arqueología y la antropología. Seguiremos trabajando para difundir y concienciar a la sociedad del verdadero valor de la cultura de nuestros antepasados.

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Beatriz Maestro.

Nuevo artículo: Usos y costumbres serragatinos a principios del siglo XX

En la Sierra de Gata, desde tiempos inmemoriales, su cultura y su folklore se encuentran colmados de particularidades que tanto su situación geográfica como su orogenia le han otorgado. Esta originalidad se acentúa aún más si nos remontamos en el tiempo, concretamente al año 1902.

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Pincha aquí para leer el artículo completo: https://www.regiondigital.com/blogs/51-el-blog-de-beatriz-maestro-mateos/1521-usos-y-costumbres-serragatinos-a-principios-del-siglo-xx.html

Hallan en los Pirineos franceses una cápsula del tiempo que podría haber pertenecido a Julio Verne

Un equipo de arqueólogos e historiadores de la Universidad Descartes de París y del Explorers Club NYC ha encontrado una caja metálica con documentos, libros y otros objetos asociados al famoso escrito.

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Un equipo de arqueólogos e historiadores pertenecientes a la Universidad de Descartes en Paris y The Explorers Club NYC han realizado un extraordinario descubrimiento cerca del Pirineo francés, en la región de Occitania. Los trabajos empezaron en septiembre y, gracias a la utilización de drones y geo-radares, han podido encontrar enterrada una caja metálica de finales del siglo XIX. Un primer estudio mediante rayos X ha revelado algunas pistas sobre las piezas del interior, mostrando documentos, libros y objetos metálicos de diferentes tamaños y formas.

Pincha aquí para leer la noticia completa: http://www.abc.es/cultura/abci-hallan-pirineos-franceses-capsula-tiempo-podria-haber-pertenecido-julio-verne-201704101242_noticia.html

Comienza la restauración de la segunda barca funeraria de Keops

La segunda de las embarcaciones descubiertas en 1954 estuvo enterrada cerca de 4.500 años.

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Egipto inaugura su mayor laboratorio de antigüedades en la zona para restaurar la segunda barca funeraria del faraón Keops, conocido por construir la más alta de las pirámides de Egipto. El proyecto, fundado por la Agencia Internacional de Cooperación de Japón y la Universidad Internacional Higashi Nippon, está configurado para completar la fase inicial de la restauración de la embarcación de 4.500 años en 2020.

Pincha aquí para leer la noticia completa: http://elpais.com/elpais/2017/03/29/album-02/1490806314_072400.html

El faro que abrió Egipto al Mediterráneo

La más útil de las siete maravillas del mundo antiguo fue, sin duda, el faro de Alejandría. También fue una de las que más tiempo se mantuvo en pie.

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En 1326, el viajero árabe Ibn Battuta vio una de sus caras en ruinas. “Es un edificio cuadrado muy alto, y su puerta está por encima del nivel del suelo. Situado sobre un montículo elevado, está a tres millas de la ciudad, sobre una larga lengua de tierra”. Medía 134 m de altura y estaba construido con bloques de mármol ensamblados. En lo alto, un gran espejo metálico reflejaba el sol durante el día y la luz de una gran hoguera durante la noche.

Beatriz Maestro.